Home Colombia Alerta en el sector energético: Acolgen advierte que El Niño podría agravar el déficit de electricidad en Colombia

Alerta en el sector energético: Acolgen advierte que El Niño podría agravar el déficit de electricidad en Colombia

by Luisa Navia

– El gremio que agrupa a los generadores de energía en Colombia, Acolgen, lanzó una alerta temprana sobre un eventual riesgo para el abastecimiento eléctrico del país, en medio de la creciente probabilidad de que el Fenómeno de El Niño se intensifique en los próximos meses. Según la presidenta de la organización, Natalia Gutiérrez, quien también preside el Consejo Gremial Nacional, el sistema energético colombiano atraviesa un momento crítico que requiere acciones inmediatas para evitar afectaciones a hogares, comercios e industrias.


Gutiérrez explicó que el país presenta actualmente un déficit de energía en firme, es decir, una diferencia entre la capacidad real de generación garantizada y la demanda proyectada. Esta brecha, señaló, no es coyuntural, sino que responde a factores estructurales que vienen acumulándose desde hace varios años:

  • Crecimiento sostenido de la demanda, impulsado por la reactivación económica y el aumento de la temperatura promedio.
  • Retrasos significativos en la entrada en operación de nuevos proyectos de generación, tanto renovables como térmicos.
  • Dependencia histórica del recurso hídrico, que representa cerca del 70 % de la matriz energética, lo que hace al sistema particularmente vulnerable a fenómenos climáticos extremos.

“No es una situación nueva. XM, la UPME y la CREG han venido advirtiendo sobre este escenario desde hace varios meses. Lo que hoy decimos es que el tiempo para actuar se está agotando”, afirmó la dirigente gremial.


El Fenómeno de El Niño, caracterizado por el calentamiento anómalo del océano Pacífico, suele traer consigo sequías prolongadas y disminución de los caudales de los ríos, lo que reduce drásticamente la capacidad de generación hidroeléctrica. Si este fenómeno se consolida con fuerza, los embalses —actualmente en niveles inferiores al promedio histórico— podrían enfrentar una presión aún mayor.

“El problema no es solo que llueva menos, sino que la demanda seguirá creciendo mientras no tengamos nuevas fuentes de respaldo. Necesamos prepararnos para lo peor y esperar lo mejor”, agregó Gutiérrez.


Ante este panorama, Acolgen planteó una serie de recomendaciones que, aunque no son vinculantes, buscan orientar la toma de decisiones tanto de las autoridades como de los usuarios:

  1. Fomentar el ahorro y el uso eficiente de la energía: campañas masivas de concientización ciudadana, horarios diferenciados para industrias y comercios, y estímulos para la reducción voluntaria del consumo.
  2. Proteger los niveles de los embalses: optimizar la operación hidroeléctrica y racionar el uso del agua para generación en los momentos de mayor demanda.
  3. Fortalecer el respaldo térmico: asegurar que las plantas termoeléctricas cuenten con combustible suficiente (gas, carbón o líquidos) y estén disponibles para operar en caso de ser necesario.
  4. Acelerar los proyectos de energía renovable: agilizar licencias, conexiones y contratos para que parques solares y eólicos que ya están en desarrollo entren en operación lo antes posible.

“No estamos pidiendo medidas de racionamiento inmediato, pero sí un plan de preparación claro, con metas y responsables. La prevención siempre es más barata que la emergencia”, puntualizó Gutiérrez.


Desde el Gobierno y las entidades del sector, como la Unidad de Planeación Minero Energética (UPME), la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG) y el operador del sistema XM, se ha reconocido la complejidad del escenario. Fuentes oficiales indican que se mantiene un monitoreo permanente de las condiciones hidrológicas, los precios de la bolsa y la disponibilidad de combustibles.

No obstante, hasta el momento no se han anunciado medidas extraordinarias como racionamientos programados o incrementos tarifarios de urgencia. La decisión, según expertos, dependerá de la evolución de las lluvias en los próximos 60 días y del comportamiento de la demanda durante la temporada de vacaciones y fin de año, que suele ser de alto consumo.


La advertencia de Acolgen no es un mensaje apocalíptico, pero sí un llamado a la responsabilidad compartida. El sistema eléctrico colombiano ha demostrado resiliencia en el pasado, pero la combinación de factores actuales —déficit estructural, retrasos en proyectos y amenaza climática— exige una respuesta coordinada entre el Gobierno, los generadores, los reguladores y los ciudadanos.

La eficiencia energética, la inversión oportuna y la planificación a largo plazo no son opciones, sino necesidades impostergables. El riesgo existe; lo que está en juego es la continuidad de un servicio esencial para la vida diaria y la competitividad del país.


Nota: esta publicación tiene fines informativos y está basada en declaraciones públicas de representantes del sector energético y en reportes de entidades técnicas.

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