Buenaventura, Colombia – La Policía Nacional, en conjunto con la Armada de Colombia, confirmó este domingo el arresto de Robinson Zuluaga Arroyo, alias “El Loco”, un presunto colaborador de la banda criminal Los Espartanos, a quien se le atribuye un método de terror: utilizar cocodrilos para hacer desaparecer a sus víctimas.
El teniente coronel Daniel Peralta, comandante encargado del Distrito Especial de Policía de Buenaventura, reveló que el sospechoso fue capturado en el barrio Viento Libre tras una operación coordinada. Durante allanamientos anteriores, las autoridades le habían incautado un cocodrilo vivo, el cual, según las investigaciones, era empleado como herramienta para deshacerse de los cuerpos de sus víctimas.
Las autoridades señalaron que “El Loco” habría utilizado al reptil como un “método de exterminio”, arrojando a las personas atacadas o asesinadas al animal para evitar dejar rastros. Esta macabra práctica, aunque poco común, no es la primera vez que se registra en contextos de violencia criminal en Colombia, donde los grupos ilegales han recurrido a métodos extremos para ocultar sus crímenes.
Además de su presunta vinculación con desapariciones forzadas, Zuluaga Arroyo está sindicado por:
- Homicidio
- Tráfico de estupefacientes
- Aprovechamiento ilícito de recursos naturales (por la tenencia ilegal del cocodrilo, especie protegida en Colombia).
Según Peralta, “El Loco” era un colaborador activo de Los Espartanos, una estructura delincuencial involucrada en múltiples casos de violencia, extorsión y narcotráfico en la región del Pacífico colombiano. Este grupo ha sido acusado en repetidas ocasiones de cometer desapariciones forzadas, utilizando métodos brutales para sembrar terror en la población.
El arresto ha generado conmoción en Buenaventura, donde la violencia de los grupos armados sigue siendo un problema grave. Las autoridades esperan que esta captura permita avanzar en la investigación de varios casos de homicidios y desapariciones en la zona.
Mientras “El Loco” enfrenta cargos ante la justicia, el cocodrilo decomisado fue puesto bajo custodia de las autoridades ambientales, quienes evaluarán su condición y determinarán su destino.
Este caso, tan insólito como escalofriante, expone una vez más los extremos a los que llega la criminalidad organizada en Colombia y la creatividad macabra que emplean para evadir a la justicia.
El caso ha generado debates sobre el control de la fauna silvestre y la necesidad de fortalecer la seguridad en zonas vulnerables al crimen organizado. Las autoridades insisten en que seguirán trabajando para desmantelar estas redes de violencia.
📌 ¿Cree que este tipo de métodos brutales seguirán siendo utilizados por los grupos criminales? Déjenos su opinión en los comentarios.