Home Colombia Petro entierra el diálogo con el Clan del Golfo y reactiva la extradición de ‘Chiquito Malo’: “Sinceridad no hubo”

Petro entierra el diálogo con el Clan del Golfo y reactiva la extradición de ‘Chiquito Malo’: “Sinceridad no hubo”

by Luisa Navia

El presidente Gustavo Petro firmó el decreto que levanta la suspensión de la orden de extradición contra Jobanis de Jesús Ávila Villadiego, alias ‘Chiquito Malo’, máximo cabecilla del Clan del Golfo, y ordenó que, en caso de ser capturado, sea enviado de inmediato a Estados Unidos.

El anuncio, realizado a través de su cuenta en X, marca un giro definitivo en la estrategia de paz total que el mandatario había impulsado desde el inicio de su gobierno, y confirma el fracaso de los intentos por negociar con la principal estructura narcoparamilitar del país.

“Para lograr éxito en una negociación entre grupos armados organizados y el Estado, siempre debe haber, antes que nada, sinceridad. Sinceridad no hubo”, escribió Petro, justificando la decisión horas después de que las autoridades reportaran la captura de otro integrante clave de la organización: alias “El Zarco”, capturado en Córdoba.


La suspensión de la extradición de ‘Chiquito Malo’ había sido una de las principales cartas de negociación del Gobierno con el Clan del Golfo, en el marco de la política de paz total que busca someter a diálogos a todos los grupos armados ilegales del país. Sin embargo, el mandatario consideró que la organización no cumplió con los mínimos de confianza y transparencia requeridos para avanzar.

“Yo no creo en guerras totales, mortuorias, no creo en la barbarie, creo en lo civilizado y humano, y lo humano es hablar y disminuir la muerte y el dolor de la sociedad”, afirmó Petro, defendiendo su apuesta por las salidas negociadas. No obstante, admitió que en este caso específico el camino se cerró.

El decreto firmado por el presidente deja sin efecto cualquier impedimento para que, si alias ‘Chiquito Malo’ es capturado en territorio colombiano, sea extraditado a Estados Unidos, donde enfrenta graves acusaciones por narcotráfico, narcoterrorismo y conspiración para apoyar organizaciones terroristas.


Jobanis de Jesús Ávila Villadiego, conocido como ‘Chiquito Malo’, es el máximo comandante del Clan del Golfo y heredero del control de esa estructura criminal tras la captura de Dairo Antonio Úsuga, alias ‘Otoniel’, en 2021.

Según información de InSight Crime, su trayectoria delictiva comenzó en el Bloque Bananero de las extintas Autodefensas Unidas de Colombia (AUC). Tras la desmovilización de ese grupo paramilitar, Ávila Villadiego no se acogió a la justicia y se integró a las filas del Clan del Golfo, donde fue escalando posiciones hasta convertirse en su líder máximo.

Las autoridades estadounidenses lo consideran uno de los narcotraficantes más peligrosos del continente y han ofrecido recompensas por su captura. Con la reactivación de la extradición, el gobierno de Petro cierra la puerta a cualquier posibilidad de que ‘Chiquito Malo’ sea parte de un proceso de sometimiento a la justicia colombiana.


En su mensaje, Petro también defendió el modelo de diálogos sociojurídicos que impulsó durante su administración a través del entonces alto comisionado para la Paz, Danilo Rueda. Este enfoque buscaba combinar la integración social y económica de los territorios con conversaciones sobre justicia, dejación de armas y abandono de economías ilegales.

El presidente aseguró que esa estrategia obtuvo resultados parciales y que la sustitución voluntaria de cultivos ilícitos mostró mejores indicadores que la erradicación forzada. “Los datos de mi gobierno muestran éxito en la línea propuesta, que es pacífica”, sostuvo.

Sin embargo, el levantamiento de la extradición de ‘Chiquito Malo’ deja en evidencia las dificultades prácticas de aplicar ese modelo cuando las organizaciones criminales no muestran voluntad real de negociación. La captura de alias ‘El Zarco’ en Córdoba, anunciada por el propio Petro, refuerza la tesis de que el Clan del Golfo continúa operando con normalidad y expandiendo su influencia en varias regiones del país.


El anuncio presidencial ha generado reacciones encontradas en el espectro político colombiano. Sectores de oposición celebraron la decisión y la calificaron como un reconocimiento tácito del fracaso de la política de paz total. “Finalmente Petro entendió que con narcotraficantes no se negocia, se les captura y se les extradita”, escribió en redes sociales la senadora María Fernanda Cabal.

Por su parte, aliados del Gobierno manifestaron su respaldo al presidente, pero advirtieron que esta decisión no puede significar un abandono de los esfuerzos por lograr la paz en los territorios más golpeados por la violencia.

El futuro inmediato apunta a un recrudecimiento de la confrontación con el Clan del Golfo, que sigue siendo la organización criminal con mayor presencia territorial en Colombia. Con la extradición reactivada, ‘Chiquito Malo’ sabe que ahora su captura no solo significará prisión en Colombia, sino su traslado a Estados Unidos, donde enfrentaría penas de décadas o cadena perpetua.


La decisión de Petro de reactivar la extradición de alias ‘Chiquito Malo’ es un reconocimiento de que la vía negociada con el Clan del Golfo llegó a un callejón sin salida. Sin embargo, el presidente insiste en que su apuesta por lo civilizado y humano no se agota en este episodio.

“Lo humano es hablar y disminuir la muerte y el dolor de la sociedad”, afirmó, dejando abierta la puerta a futuros acercamientos con otras estructuras armadas que demuestren “sinceridad” en el proceso.

Mientras tanto, el Clan del Golfo pierde una de sus principales herramientas de presión, y la justicia estadounidense se acerca un paso más a su objetivo de llevar a sus máximos jefes ante los tribunales de Nueva York. La guerra contra el narcotráfico en Colombia, lejos de apaciguarse, entra en una nueva fase.

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