En julio de 2025, la tasa de desempleo cayó a 8.8%, su nivel más bajo para ese mes en ocho años, mientras que la informalidad laboral se redujo a 54.8%, el porcentaje más bajo desde 2021. La generación de empleo se concentró en el sector privado, marcando una tendencia positiva en la calidad del empleo.
BOGOTÁ, Agosto de 2025 – El mercado laboral colombiano vivió un mes de julio excepcional, con noticias alentadoras en dos frentes críticos: la generación de empleo formal y la reducción de la informalidad. Según el más reciente reporte del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), el desempleo en el país cayó al 8.8%, lo que representa una significativa mejora frente al 9.9% registrado en el mismo mes de 2024 y lo convierte en el julio con menor desempleo desde 2017.
Este descenso estuvo impulsado por una creación robusta de puestos de trabajo, que elevó la tasa de ocupación al 58.9%. Esto indica que un mayor número de personas está integrado activamente al mercado laboral. A diferencia de tendencias anteriores, donde el “rebusque” y el trabajo por cuenta propia dominaban la recuperación, el motor de la generación de empleo en este periodo fue claramente la empresa privada, que creó 769,000 nuevas plazas laborales.
El dinamismo del sector privado fue tan contundente que logró compensar con creces la pérdida de empleos en otros sectores. Solo dos áreas reportaron balances negativos en el último año: el sector de Administración Pública, Defensa, Educación y Salud, que perdió 53,000 puestos, y el de Información y Comunicaciones, que restó 80,000 plazas. El sector de Actividades Inmobiliarias se mantuvo estable, sin variación en su nivel de empleo respecto al año pasado.
Quizás la mejor noticia del reporte es la reducción sostenida de la informalidad laboral. El indicador cayó del 56% al 54.8%, alcanzando su nivel más bajo desde 2021. Esto sugiere que no solo se están creando más empleos, sino que también están mejorando su calidad, ofreciendo a los trabajadores mayor seguridad social y estabilidad.
No obstante, el DANE destacó que persisten desafíos profundos. La informalidad en las zonas rurales se mantiene en niveles críticamente altos, alcanzando un 83.1%. Además, aunque la tendencia nacional es positiva, ciudades como Quibdó, Arauca y Buenaventura continúan siendo los principales focos de desempleo del país, lo que evidencia las marcadas disparidades regionales que aún deben abordarse.
Los datos de julio de 2025 pintan un panorama esperanzador para la economía colombiana, señalando una posible consolidación de la recuperación del mercado laboral con una base más sólida y formal. Sin embargo, las cifras también sirven como recordatorio de que el camino hacia la equidad laboral total aún es largo, requiriendo políticas focalizadas para cerrar las brechas entre el campo y la ciudad, y entre las diferentes regiones del país.