La Personería Distrital develó un panorama crítico en la entrega de tratamientos médicos, donde retrasos superiores a 30 días, medicamentos incompletos y la falta de notificación a los usuarios son la norma, poniendo en riesgo especialmente a adultos mayores y pacientes crónicos.
BUENAVENTURA. Una crisis humanitaria silenciosa se desarrolla en las farmacias adscritas a las EPS de Buenaventura. Tras visitas de verificación, la Personería Distrital documentó fallas sistémicas que han convertido el derecho fundamental a la salud en una agotadora carrera de obstáculos para los pacientes, quienes deben enfrentar retrasos prolongados, desabastecimiento y una total desinformación sobre la disponibilidad de sus tratamientos.
Los hallazgos de la Personería son contundentes: se evidenciaron retrasos que superan los 30 días en la entrega de fórmulas médicas, pacientes que reciben solo una parte de sus medicamentos o encuentran que estos permanecen en un eterno estado de “pendiente”, y una práctica generalizada de no notificar a los usuarios cuando sus tratamientos finalmente llegan a los puntos de distribución.
Esta situación fuerza a los pacientes y a sus familias a adoptar medidas desesperadas. Madrugar para formar interminables filas y esperar durante horas, con la incertidumbre de si lograrán obtener un turno y, finalmente, el medicamento que necesitan, se ha vuelto una rutina. Este calvario afecta con mayor crudeza a los sectores más vulnerables: adultos mayores y personas con enfermedades crónicas como diabetes, hipertensión o cáncer, cuya estabilidad y vida dependen de la adherencia continua a sus tratamientos.
Nasly Díaz Hinestroza, profesional del área de infancia y adolescencia de la Personería, alertó sobre el profundo impacto de estas falencias. “Más allá del evidente riesgo físico, esta situación genera en los pacientes y sus familias altos niveles de frustración, ansiedad y angustia. Es un sistema que los revictimiza en lugar de brindarles apoyo”, señaló.
Frente a la gravedad del panorama, la Personería Distrital ya entregó un informe detallado con recomendaciones urgentes a las farmacias involucradas. Simultáneamente, hizo un llamado enérgico a la Secretaría de Salud municipal para que ejerza sus funciones de control y vigilancia, y tome medidas inmediatas que garanticen un acceso oportuno, completo y eficiente a los medicamentos para todos los habitantes de Buenaventura.
La comunidad espera que estas acciones se traduzcan en soluciones reales y rápidas, poniendo fin a una crisis que día a día compromete la salud y la vida de miles de personas.