Buenaventura, Valle del Cauca. – Después de un cuarto de siglo de espera y tras un fallo judicial que les dio la razón, la paciencia se agotó. Habitantes del río Anchicayá anunciaron un bloqueo en la vía del sector El Gallinero, en Buenaventura, programado para el martes 2 de diciembre de 2025, desde las 6:30 a.m. La medida de protesta, radical pero descrita como última opción, es contra el presunto incumplimiento de la Defensoría del Pueblo en el pago de las indemnizaciones que el Consejo de Estado ordenó a su favor.
La vocera de la comunidad, Claudia Fernanda Alomía, fue contundente al señalar al ente estatal: “La decisión responde al incumplimiento de la Defensoría del Pueblo”. Explicó que las justificaciones han sido cambiantes: “Primero decían que hasta que el Consejo de Estado no se pronunciara no podían entregar la plata, pero el Consejo de Estado se pronunció desde septiembre y aún no ha salido la resolución final que permita el desembolso”.
La frustración de la comunidad se basa en cifras concretas y dramas humanos. Según Alomía, a pesar de que el fallo establecía indemnizaciones de 29 millones de pesos por persona, la realidad es desigual y dolorosa:
- Muchas personas solo han recibido abonos parciales.
- Entre 3.000 y 4.000 personas no han recibido ningún pago.
- Varios beneficiarios han fallecido sin recibir la indemnización. “Mi abuela se murió esperando la plata, mi tío también, mi mamá… somos tres en mi familia”, relató la vocera, evidenciando cómo la justicia tardía se convierte en injusticia.
Las autoridades habrían informado a la comunidad que los pagos se realizarían entre el 15 y el 22 de diciembre. Sin embargo, esta nueva fecha es recibida con escepticismo y rabia. Alomía la calificó como “una vil mentira” y cuestionó la lógica del plazo: “¿Por qué no pagaron desde octubre o noviembre para dejar diciembre libre?”.
La desconfianza se profundiza por el contexto: “Todo el mundo sabe que en diciembre hay mucha congestión [institucional] y nadie va a estar sentado en un computador haciendo más papeles”, argumentó, sugiriendo que el nuevo anuncio sería otra estrategia dilatoria.
Frente a la falta de respuestas claras y cumplimientos concretos, la comunidad recurre a la protesta. “Nos engañaron una y otra vez… uno habla con uno, habla con otro, y nadie se pronuncia”, afirmó Alomía.
Durante el bloqueo en El Gallinero, la comunidad ha anunciado que permitirá únicamente el paso de ambulancias como gesto humanitario. “Lo vamos a hacer más con ambulancias, nada más”, aclaró la vocera, indicando que su lucha no es contra la ciudadanía, sino por exigir sus derechos.
El grito de la comunidad del Anchicayá resume décadas de un calvario administrativo y judicial: “Ya son 25 años esperando”. El bloqueo del próximo 2 de diciembre no es solo por el dinero, sino por el reconocimiento de su dignidad, la materialización de un fallo judicial y la reparación de un daño histórico.
La pelota está en el campo de las instituciones. La medida de hecho busca forzar una acción de Estado que ponga fin a una espera que, para muchos, ya ha durado más que sus propias vidas. La pregunta que flota en el ambiente del Anchicayá es simple, pero cargada de urgencia: ¿Cuántos pronunciamientos judiciales más y cuántas promesas deben pasar para que la justicia, al fin, llegue?
