– Las autoridades de salud del Valle del Cauca lanzaron una contundente advertencia a la ciudadanía, especialmente a los jóvenes, sobre los graves riesgos de participar en retos virales o concursos que promueven el consumo excesivo y acelerado de alcohol.
La secretaria de Salud del departamento, María Cristina Lesmes, alertó que ingerir grandes cantidades de licor en un corto lapso puede desencadenar consecuencias severas, e incluso mortales, al impedir que el cuerpo procese adecuadamente la sustancia.
“Beber rápido solo aumenta el riesgo de caer en un estado de ebriedad extrema. El cuerpo no alcanza a procesar el alcohol, y esto puede provocar pérdida de conciencia, vómito y hasta un paro respiratorio”, explicó la funcionaria.
Lesmes se refirió directamente a los retos que circulan en redes sociales y entornos juveniles, calificándolos de “concursos absurdos” donde se pone en riesgo la vida por unos segundos de popularidad o dinero. Este comportamiento, según las autoridades, multiplica exponencialmente el peligro de sufrir una intoxicación alcohólica aguda.
Esta condición médica de emergencia va más allá de una simple borrachera y puede causar daños neurológicos permanentes, fallas cardíacas o respiratorias, y en el peor de los casos, la muerte.
Frente a esta situación, la Secretaría de Salud hizo un llamado urgente a los padres de familia para que mantengan una comunicación abierta con sus hijos sobre los riesgos reales del consumo desmedido de alcohol.
Las autoridades insisten en tres recomendaciones clave:
- Evitar los excesos: Consumir alcohol de forma responsable, conoción los límites propios.
- No mezclar bebidas: Esta práctica aumenta la toxicidad y acelera la embriaguez.
- Actuar con velocidad ante una emergencia: Si una persona presenta signos de intoxicación como confusión severa, vómitos persistentes, convulsiones, respiración irregular o pérdida del conocimiento, se debe acudir de inmediato al servicio de urgencias más cercano. La rapidez en la atención puede salvar una vida.
La alerta busca concientizar a la población para que las celebraciones no se conviertan en tragedias, priorizando el bienestar y la vida por encima de cualquier reto viral.






