Una crisis financiera en el sistema de salud del Valle del Cauca ha escalado a un enfrentamiento público entre la Gobernación y el Ministerio de Salud, con la mandataria departamental responsabilizando directamente al ministro Guillermo Alfonso Jaramillo por un déficit de recursos que, asegura, “hoy pone en riesgo la vida de los vallecaucanos”.
La disputa se desató luego de que el Ministerio emitiera un comunicado el 28 de noviembre atribuyendo parte de los problemas a gestiones de la Administradora de los Recursos del Sistema General de Seguridad Social en Salud (ADRES). La Gobernadora rechazó esa versión de manera contundente, señalando que el núcleo de la emergencia es una profunda insuficiencia en los giros de recursos.
Según las cifras presentadas por la Gobernación, existe una abismal disparidad en los recursos. Mientras el departamento calcula que requiere cerca de $8 billones de pesos para operar y atender a la población, el Ministerio de Salud solo ha girado $4.7 billones, generando un faltante de $3.3 billones.
Esta escasez de fondos, según la denuncia, ya se ha traducido en un deterioro tangible de la atención a los pacientes. La Superintendencia Nacional de Salud (Supersalud) habría corroborado el aumento de la deuda del sector y la afectación directa a los usuarios. Los principales reclamos se centran en la demora o suspensión de tratamientos, la falta de entrega de medicamentos y las barreras para acceder a exámenes especializados que requieren tecnología costosa.
La gravedad de la situación se evidencia con datos concretos presentados por la Gobernadora. Las enfermedades huérfanas han mostrado un aumento preocupante, pasando de 3.850 casos registrados en 2024 a 4.310 en 2025 dentro del departamento.
Más dramático aún es el reporte de 20 fallecimientos de vallecaucanos, atribuidos directamente a la interrupción de sus tratamientos médicos por la crisis financiera.
Ante este panorama, la mandataria informó que ya ha enviado una carta formal al Ministro Jaramillo con todos los soportes técnicos y financieros que sustentan su reclamo. La petición es clara: destrabar los recursos necesarios para evitar que la crisis fiscal se siga cobrando vidas y profundizando el sufrimiento de miles de pacientes en el Valle del Cauca. La situación mantiene en vilo al sistema de salud regional, mientras pacientes y familiares claman por una solución inmediata.