🌍 Un estudio revela que la redistribución masiva de agua por represas y el bombeo de aguas subterráneas han desplazado el eje terrestre casi un metro desde 1835.
Un hallazgo científico publicado en Geophysical Research Letters ha demostrado que las actividades humanas, especialmente la construcción de represas y la extracción de aguas subterráneas, están alterando uno de los equilibrios más fundamentales de nuestro planeta: la rotación de la Tierra.
Según la investigación, la acumulación de trillones de toneladas de agua en embalses artificiales ha generado un cambio en la distribución de masa del planeta. Este peso adicional, concentrado en miles de represas alrededor del mundo, ha provocado:
✔️ Un desplazamiento de casi 1 metro en el eje de rotación de la Tierra desde el siglo XIX.
✔️ Una reducción del nivel global del mar en aproximadamente 23 milímetros, debido al almacenamiento de agua en lugar de su flujo natural hacia los océanos.
Además, la sobreexplotación de aguas subterráneas ha contribuido a este fenómeno, ya que el líquido extraído termina en ríos y mares, redistribuyendo su masa de manera desigual.
Aunque el cambio en el eje terrestre no afecta directamente nuestra vida cotidiana, es una prueba contundente de cómo la actividad humana puede alterar procesos geofísicos a gran escala. Entre los posibles efectos indirectos se encuentran:
- Variaciones mínimas en la duración del día (en microsegundos).
- Influencia en patrones climáticos a largo plazo, debido a cambios en la distribución de masa del planeta.
Este estudio refuerza la idea de que las acciones humanas tienen repercusiones planetarias, muchas veces invisibles pero profundas. La gestión sostenible del agua y la planificación de infraestructuras hidráulicas deberían considerar estos impactos ocultos.
📌 “No solo estamos cambiando el clima, sino también la misma rotación de la Tierra”, advierten los científicos.
📖 Fuente: Geophysical Research Letters
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