La Gobernación y el Banco de Alimentos activan puntos de acopio ante la peor emergencia invernal de los últimos años en el Pacífico colombiano
Mientras las aguas siguen sin retroceder en las cuencas del Pacífico y la tragedia se extiende también hacia el Caribe, un mensaje de unidad rompe el silencio de la desolación. La gobernadora del Valle del Cauca, Dilian Francisca Toro, hizo un llamado contundente a la solidaridad ciudadana para atender a más de 7.000 familias afectadas por el desbordamiento de los ríos Naya, San Juan, Calima y Cajambre, así como a los damnificados en el departamento de Córdoba, golpeado por el mismo frente frío.
“En estos momentos difíciles que viven los habitantes de Córdoba y de Buenaventura, quiero llamar a la ciudadanía, empresas y organizaciones para que nos unamos en un gesto de apoyo. Quiero decirles: no están solas, vamos a estar desde el Valle siempre acompañándolos y trabajando duro para superar esta emergencia con solidaridad”, expresó la mandataria.
Las intensas lluvias que azotan la región desde finales de enero han dejado una estela de destrucción sin precedentes en las zonas rurales del Pacífico vallecaucano. El censo oficial de afectados ya supera las 7.000 familias damnificadas, la mayoría de ellas campesinas, afrodescendientes e indígenas que habitan las riberas de los ríos desbordados.
El agua no solo arrasó viviendas precarias y vías terciarias. Se llevó también los cultivos de pancoger —plátano, yuca, maíz, ñame— que garantizaban la seguridad alimentaria de cientos de hogares. En muchas comunidades, la creciente destruyó galpones y criaderos de cerdos, dejando a familias enteras sin su único sustento diario.
“Perdimos todo. El río se llevó las gallinas, los cerdos, la yuca que teníamos sembrada. No quedó nada”, relató María Elena Caicedo, habitante del corregimiento de San Cipriano, uno de los más afectados.
Ante este panorama, el Gobierno departamental activó un plan de choque inmediato para llevar asistencia humanitaria a las cuencas afectadas. Sin embargo, la magnitud de la tragedia ha desbordado la capacidad institucional, lo que motivó la convocatoria ciudadana.
La solidaridad del Valle no se detiene en sus fronteras. Consciente de que Córdoba también sufre graves estragos por la ola invernal, la Gobernación decidió extender el puente humanitario hacia ese departamento caribeño, donde miles de familias permanecen aisladas y los cultivos de arroz y maíz han resultado seriamente afectados.
El gesto ha sido calificado por analistas como un ejemplo poco común de cooperación interregional en medio de emergencias. “Es habitual que cada departamento atienda sus propias crisis. Que el Valle extienda su brazo solidario hacia Córdoba marca un precedente valioso en términos de unidad nacional”, señaló un vocero de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd).
La jornada principal de recolección se llevará a cabo este domingo 15 de febrero en el barrio San Nicolás, en Cali, en horario continuo de 9:00 a. m. a 5:00 p. m. Adicionalmente, se habilitaron dos puntos de acopio permanentes:
- Canal Telepacífico: sede principal en Cali.
- Banco de Alimentos: centro de recepción habilitado las 24 horas.
Los organizadores hicieron un llamado urgente a priorizar donaciones de:
- Alimentos no perecederos (arroz, pasta, enlatados, granos, aceite, leche en polvo).
- Kits de aseo personal y limpieza del hogar (jabón, crema dental, toallas higiénicas, pañales desechables, papel higiénico, detergente).
- Agua embotellada.
- Productos para bebés y adultos mayores.
- Insumos agropecuarios de rápida entrega para recuperar cultivos de pancoger.
Empresas privadas, gremios y organizaciones no gubernamentales ya han comenzado a sumarse a la convocatoria. La primera caravana humanitaria partirá el lunes 16 de febrero hacia las zonas más afectadas de Buenaventura y, de manera simultánea, hacia Montería y municipios ribereños de Córdoba.
El balance más reciente entregado por la Ungrd confirma que la temporada invernal ya ha cobrado 11 víctimas fatales en el Valle del Cauca. Los municipios más afectados son Buenaventura, Dagua, Jamundí, Cali y Florida, aunque la lista se extiende a 27 localidades con algún nivel de afectación.
En Buenaventura, más de 4.500 familias permanecen en albergues temporales o en casas de familiares, mientras el nivel de los ríos continúa siendo monitoreado con lupa por las autoridades. El acceso por vía terrestre a varias comunidades es imposible; la ayuda está ingresando por vía fluvial y, en algunos casos, por aire.
Mientras la ayuda se recolecta en los centros urbanos, los equipos de emergencia trabajan contrarreloj para restablecer el flujo de suministros a las familias que permanecen aisladas. El Ejército Nacional, la Defensa Civil y la Cruz Roja han desplegado unidades de rescate y logística en las cuencas afectadas.
“La prioridad absoluta es garantizar que lleguen alimentos y agua potable a cada familia damnificada. Vamos casa por casa, vereda por vereda, para que nadie se quede sin atención”, aseguró la gobernadora Toro durante un recorrido por el puesto de mando unificado instalado en Buenaventura.
La respuesta ciudadana comienza a sentirse. En las primeras 24 horas del anuncio, el Banco de Alimentos reportó un incremento significativo en las donaciones espontáneas. Vecinos de a pie, pequeños comerciantes, estudiantes y comunidades religiosas se han acercado a los puntos de acopio con mercados, cobijas y elementos de aseo.
“Uno ve las imágenes por televisión y siente que hay que hacer algo. Esto nos duele a todos. No podemos quedarnos con los brazos cruzados mientras hay familias que lo perdieron todo”, expresó Luis Fernando Ramírez, un ciudadano que llegó hasta Telepacífico con una donación de alimentos.
El domingo 15 de febrero, San Nicolás no será solo un barrio de Cali. Será el corazón de un Valle que late por los suyos. Y también por Córdoba.
⚠️ Contenido informativo basado en reportes oficiales de la Gobernación del Valle del Cauca, el Banco de Alimentos y la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres. Esta nota no constituye publicidad ni respaldo institucional. Corresponde a un ejercicio periodístico de divulgación de la emergencia invernal 2026.