El delegado presidencial Adriel Ruiz lamentó el asesinato de un joven estudiante y repudió los más de 120 homicidios registrados en el distrito durante el proceso de negociación. Aseguró que se ha activado un mecanismo de verificación de acuerdos y que la acción de la fuerza pública no se detiene.
BUENAVENTURA — En un mensaje contundente, el Gobierno Nacional expresó su profunda preocupación por la ola de violencia que continúa azotando a Buenaventura, a pesar de los ongoing diálogos de paz con los grupos armados ilegales que operan en la región. La declaración del delegado gubernamental, Adriel Ruiz, surge como una reacción directa al clima de inseguridad y, en particular, al reciente y emblemático asesinato de Alan Valencia, un joven estudiante de 17 años de la Universidad del Pacífico.
Durante su intervención, Ruiz fue enfático al señalar: “No es posible que en medio de negociaciones sigan los homicidios”. Esta frase resume la frustración de las autoridades ante la aparente contradicción entre los acuerdos discutidos en la mesa y la cruda realidad que se vive en las calles del puerto.
El funcionario calificó la situación como “crítica” y enfatizó que cada acto de violencia, especialmente el de un joven con proyección como Valencia, representa un “dolor como sociedad” y una pérdida para todo el país.
Uno de los datos más alarmantes revelados fue el número de homicidios registrados en el distrito durante el desarrollo de las conversaciones. Ruiz, en representación de la mesa sociojurídica, rechazó y repudió contundentemente que se hayan registrado “más de 120 personas asesinadas en la ciudad” en este periodo. Esta cifra evidencia el enorme desafío que representa lograr un cese real de las hostilidades.
Frente a esta compleja situación, el Gobierno anunció la puesta en marcha de nuevas estrategias:
- Mecanismo de Monitoreo: Ruiz explicó que la delegación de Gobierno ha creado un “mecanismo de monitoreo y seguimiento de los acuerdos”. Este equipo está trabajando para confrontar la situación, verificar el cumplimiento de lo pactado e identificar las razones detrás del recrudecimiento de la violencia.
- Operatividad de la Fuerza Pública: El delegado fue claro al aclarar que los diálogos “no implican que las autoridades no hagan su trabajo”. Subrayó que la fuerza pública continúa con sus operaciones para garantizar la seguridad y que los resultados de estas acciones son llevados al espacio de diálogo para exigir respuestas y compromisos claros.
Pese a los hechos violentos, el Gobierno reiteró que su apuesta principal para resolver el conflicto que aqueja a Buenaventura sigue siendo “la construcción de la paz” a través del “diálogo”. Ruiz recalcó la importancia de acabar con la violencia que tanto afecta a la comunidad porteña, señalando que la salida pacífica es la única viable para una solución duradera.
La situación en Buenaventura permanece en una encrucijada, donde la esperanza de un acuerdo de paz se ve constantemente desafiada por la violencia en el terreno. La comunidad espera acciones concretas que se traduzcan en una disminución real de los homicidios y la recuperación de la tranquilidad en el territorio.