Buenaventura, Valle del Cauca. – En un paso firme hacia la construcción de un territorio libre de discriminación y agresiones, Buenaventura fue escenario de un espacio de sensibilización y empoderamiento dirigido a mujeres y miembros de la comunidad LGBTIQ+, enfocado en identificar, denunciar y erradicar las Violencias Basadas en Género (VBG).
La iniciativa, que convocó a asociaciones de mujeres, líderes comunitarios y activistas, tuvo como eje central la socialización de la ruta de atención integral para víctimas de VBG y el uso del “violentómetro”, una herramienta pedagógica que visibiliza las agresiones que suelen normalizarse en la vida cotidiana, como los insultos, los comentarios despectivos y la manipulación psicológica.
Eiling Sallary Gonzáles Jiménez, enlace de la población LGBTIQ+ de la Secretaría de las Mujeres, destacó la importancia de estas herramientas: “Permiten reconocer factores de violencia que often pasan desapercibidos y brindan claridad sobre los mecanismos para acceder a rutas de atención que salvan vidas”.
El taller no solo abordó las violencias más evidentes, sino también aquellas prácticas sutiles que deterioran la autoestima y vulneran la dignidad de las personas, especialmente en contextos donde el machismo y la exclusión histórica han perpetuado ciclos de violencia.
Uno de los aspectos más destacados fue la participación activa de hombres heterosexuales y líderes juveniles en el proceso de reflexión. Carlos Daniel Minotta Garcés, activista y líder estudiantil, resaltó: “Es la primera vez que veo tantas mujeres cabezas de hogar empoderadas y a tantos hombres sumándose a esta deconstrucción patriarcal en el Pacífico. Esto demuestra que el cambio es posible”.
Lady Diusa, participante del espacio, enfatizó que la lucha contra las VBG no es exclusiva de las mujeres: “Esto nos involucra a todos: hombres, mujeres y población diversa. Solo así lograremos una sociedad equitativa”.
El evento reforzó el mensaje de que la erradicación de las violencias de género requiere tanto de herramientas pedagógicas como de voluntad política y articulación comunitaria. Buenaventura avanza así en la implementación de estrategias que priorizan la prevención, la atención oportuna y la garantía de derechos para todos los grupos poblacionales.
Estas acciones se enmarcan en una apuesta distrital por convertir a la ciudad en un referente nacional de respeto, equidad y vidas libres de violencia.