En una jornada histórica para los mercados cambiarios, el dólar en Colombia rompió este jueves la simbólica barrera de los $3.700, alcanzando su nivel más bajo desde junio de 2021. Esta marcada caída consolida una tendencia bajista que ha convertido al peso colombiano en una de las monedas de mejor desempeño a nivel mundial en lo que va de 2025.
La divisa estadounidense abrió la jornada en $3.700, tocó un mínimo de $3.685 y se cotizaba en un promedio de $3.692, registrando una fuerte depreciación de 27 pesos frente al cierre anterior. El desplome es aún más significativo al observar el año completo: desde los $4.400 en los que comenzó enero, el dólar ha perdido aproximadamente $700, lo que se traduce en una revaluación del peso cercana al 16%.
Analistas señalan que esta apreciación no responde a una sola causa, sino a una poderosa combinación de factores internacionales y locales:
- Contexto Global Favorable: Las recientes reducciones en las tasas de interés por parte de la Reserva Federal de EE. UU. (FED) han debilitado al dólar a nivel global, incentivando el flujo de capitales hacia economías emergentes como la colombiana en busca de mayor rentabilidad.
- Estrategias Locales de Deuda: El gerente del Banco de la República, Leonardo Villar, explicó que parte de la presión bajista se debe a las monetizaciones que realiza el Gobierno Nacional para el manejo de su deuda, inyectando pesos al mercado.
- Ingresos Sólidos de Divisas: La economía colombiana continúa recibiendo un robusto flujo de dólares a través de las altas remesas, los fuertes ingresos por exportaciones de café y otros commodities.
- Atractivo para la Inversión: El diferencial de tasas de interés hace atractivo el “carry trade”, una estrategia donde los inversionistas piden prestado en monedas de bajos intereses (como el dólar) para invertir en activos colombianos que ofrecen mayor rendimiento.
- Expectativas Electorales: Algunos expertos mencionan un “trade electoral”, donde inversionistas anticipan y apuestan por un escenario político futuro que podría ser más favorable para la inversión.
Aunque el panorama actual refleja una gran confianza en los fundamentos económicos locales, los expertos advierten que la bonanza podría ser volátil. El escenario podría cambiar rápidamente si la FED detiene sus recortes de tasas, si el precio de las materias primas cae o si se reduce el ingreso de divisas.
Por ahora, la noticia es clara: el peso colombiano vive un momento de fortaleza excepcional, marcando un hito no visto en más de cuatro años y posicionándose como la gran sorpresa entre las monedas emergentes de 2025.