– La dinámica de los hogares colombianos está cambiando a un ritmo sin precedentes. Así lo confirma la más reciente Encuesta Nacional de Calidad de Vida (ECV) 2025, publicada por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), que revela una clara tendencia hacia hogares más pequeños y un crecimiento sostenido del arriendo como principal forma de tenencia de vivienda.
Según el informe, el tamaño promedio de los hogares en el país se redujo a 2,82 personas, la cifra más baja desde que se tiene registro. Esta disminución está acompañada por un aumento significativo de los hogares unipersonales, que pasaron del 16,8 % en 2020 al 20,2 % en 2025.
La directora del DANE, Piedad Urdinola, explicó que este comportamiento no es fortuito, sino que responde a profundas transformaciones en la dinámica urbana, como la migración de jóvenes a las ciudades, el retraso en la conformación de parejas y el envejecimiento de la población. “La variación reciente resulta estadísticamente significativa”, afirmó.
En cuanto a la vivienda, el estudio evidencia un cambio estructural: el arriendo se consolida por cuarto año consecutivo como la principal forma de tenencia, alcanzando el 40,8 % de los hogares colombianos. En contraste, la vivienda propia disminuyó al 34,8 %, lo que, según la entidad, incrementa la presión sobre el mercado inmobiliario y plantea nuevos desafíos en materia de política habitacional.
El informe también destaca marcadas diferencias regionales. Mientras en departamentos como Chocó aún predomina la vivienda propia, en Bogotá el arriendo alcanza el 57,4 % de los hogares, reflejando una realidad urbana distinta. Por su parte, en Guainía y Vichada predominan esquemas de propiedad colectiva, asociados principalmente a comunidades indígenas y sus formas tradicionales de tenencia de la tierra.
Estos resultados, advierten expertos, llaman a repensar las políticas de vivienda, subsidios y acceso al crédito en el país, ante un panorama donde cada vez más colombianos optan —o se ven obligados— por el arriendo y viven solos o en núcleos familiares más reducidos.