Barranquilla, Colombia. – Un confuso incidente registrado en el corazón del Centro de Barranquilla generó una intensa polémica en redes sociales luego de que circulara un video donde se observa a un patrullero de Tránsito siendo agredido por un grupo de personas, mientras una mujer yace en el suelo. Las imágenes, que inicialmente llevaron a especulaciones sobre una presunta agresión policial, fueron aclaradas por la Policía Metropolitana, que presentó su versión de los hechos.
De acuerdo con el reporte oficial, el incidente ocurrió en la calle 32 con carreras 43 y 44. El patrullero Andrés Ramos realizaba la inmovilización de una motocicleta cuyo conductor infringía el Decreto 0913 de la Alcaldía, el cual restringe la circulación de estos vehículos en el sector.
La situación escaló cuando el ciudadano sancionado se tornó agresivo e intentó atacar al uniformado. En ese momento, varias personas interviniendo, lanzaron piedras y otros objetos contundentes contra el agente Ramos, lo que generó el caos captado en las grabaciones.
Uno de los puntos más críticos del video era la imagen de una mujer tirada en el piso, lo que alimentó la versión de un abuso por parte del patrullero. Sin embargo, la Policía sostiene que la mujer cayó al suelo al ser empujada por otro ciudadano durante la trifulca, y no por acción del uniformado. Esta versión fue respaldada, según el informe, por la declaración del propio conductor de la moto, quien afirmó que en ningún momento fue agredido física o verbalmente por el agente Ramos.
El resultado del altercado dejó al patrullero Ramos con contusiones en la mano derecha y la pierna izquierda, por lo que fue trasladado a la Clínica Regional del Caribe, donde recibió dos días de incapacidad. La institución insiste en que el procedimiento se realizó dentro del marco legal y que la agresión contra su uniformado fue “injustificada”.
Pese a las explicaciones oficiales, sectores de la comunidad insisten en que sí hubo un exceso por parte de la fuerza pública, lo que garantiza que el caso seguirá bajo investigación para determinar con exactitud las responsabilidades de cada una de las partes involucradas. El caso pone en evidencia, una vez más, la tensa relación y la desconfianza que puede existir entre la ciudadanía y las autoridades en medio de los operativos de control.