Una alternativa al servicio militar obligatorio permite a los jóvenes definir su situación militar contribuyendo a la prevención de desastres, la construcción de paz y la protección ambiental. La primera cohorte, que ya supera los 400 integrantes a nivel nacional, ha comenzado sus labores en territorios vulnerables.
– Los jóvenes colombianos tienen ahora un camino diferente para definir su situación militar, uno que intercambia el cuartel por la comunidad y el fusil por la prevención. Se trata del Servicio Social para la Paz (SSP), una iniciativa del Gobierno Nacional que, en una de sus modalidades, permite reemplazar el servicio militar tradicional por labores en Gestión del Riesgo de Desastres y Cambio Climático.
Recientemente, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) dio la bienvenida al primer grupo de 60 jóvenes que optaron por esta vía, marcando el inicio práctico de una política que busca integrar a la juventud en la transformación social y ambiental del país.
A diferencia del servicio militar convencional, el SSP se centra en un trabajo civil de alto impacto social. Los jóvenes vinculados a esta modalidad no portarán armas, pero tendrán a su cargo tareas críticas para la seguridad de comunidades en riesgo.
La subdirectora para el Conocimiento del Riesgo de la UNGRD, Ana Milena Prada, destacó el alcance del programa: “Esta alternativa permitirá a las juventudes del país contribuir a la construcción de paz y a la prevención”. Entre sus funciones específicas se encuentran:
- Monitoreo comunitario: Apoyar los sistemas de alerta temprana en zonas vulnerables a deslizamientos, inundaciones y otros fenómenos.
- Educación y prevención: Capacitar a las comunidades sobre los protocolos del Sistema Nacional de Gestión del Riesgo.
- Apoyo institucional: Trabajar de la mano con entidades como la Cruz Roja, la Defensa Civil y Parques Nacionales Naturales.
El programa tiene un alcance nacional, con presencia en municipios estratégicos como Puracé (Cauca), Tierra Alta (Córdoba) y Uribia (La Guajira), donde los jóvenes aportan su energía y talento directamente en el territorio.
El Servicio Social para la Paz no solo es una alternativa legal, sino que ofrece ventajas concretas para el proyecto de vida de los participantes. Con una duración de 12 meses, al concluirlo satisfactoriamente, los jóvenes reciben:
- Libreta militar: El certificado que acredita haber definido su situación militar, indispensable para trámites laborales y académicos.
- Experiencia laboral certificada: Un certificado de primer empleo que valida las competencias adquiridas.
- Auxilio económico: Recibirán un auxilio mensual equivalente al 80% del salario de un soldado regular.
- Formación y dotación: Acceso a capacitación especializada y los elementos necesarios para desempeñar sus labores.
Esta iniciativa, que surge de los acuerdos de paz de 2016 y se enmarca en la política de Paz Total, representa un cambio de paradigma. Ofrece 11 modalidades distintas, demostrando que la construcción de un país más seguro y en paz puede lograrse no solo con las armas, sino también con el conocimiento, la prevención y el trabajo solidario en las comunidades.