Tras los graves bloqueos que paralizaron la vía a Buenaventura el pasado fin de semana, causando pérdidas millonarias al comercio, turismo y puerto, las autoridades nacionales y locales han activado un mecanismo de diálogo para buscar soluciones estructurales en el Distrito Especial, se desarrolla una mesa de trabajo interinstitucional de alto nivel, con el objetivo claro de desbloquear la logística y prevenir futuras crisis.
Esta jornada es el resultado directo del compromiso adquirido por el Ministerio de Transporte para levantar el bloqueo iniciado el viernes por parte del gremio de transportadores de carga. La mesa reúne a actores clave: representantes de la Alcaldía Distrital de Buenaventura, el Ministerio de Transporte, la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN), el Comité Intergremial, el sector transportador y los puertos.
El encuentro tiene una misión central: construir soluciones concretas que normalicen la operación logística en el principal corredor de comercio exterior del país y eviten que se repitan afectaciones como las vividas, que según los gremios comerciales superaron los $1.200 millones de pesos en pérdidas diarias.
Las autoridades participantes hicieron un llamado enfático a articular esfuerzos entre todos los actores de la cadena logística. Se subrayó la necesidad de fortalecer el papel de Buenaventura no solo como una terminal portuaria, sino como un eje estratégico de desarrollo para el Pacífico colombiano y para toda la nación.
“Esta mesa representa la voluntad de escuchar todas las partes y trabajar unidos. La solución no puede ser temporal; debemos construir acuerdos que den sostenibilidad a la operación y confianza a los inversionistas y comerciantes”, señaló una fuente institucional presente en el diálogo.
La instalación de esta mesa marca un primer paso crucial hacia la resolución de conflictos recurrentes. Sin embargo, el reto es profundo: debe abordar no solo las demandas inmediatas de los transportadores –como los retrasos en la entrega de contenedores y los costos de espera–, sino también problemas de fondo como la insuficiencia en la infraestructura vial (ejemplificada en el cuello de botella de El Gallinero) y la optimización de los procesos aduaneros y portuarios.