Una pareja de turistas mexicanos denunció haber sido amenazada y obligada a pagar casi dos millones de pesos durante un paseo a Tierra Bomba. El caso, ya investigado por las autoridades, reactiva las alarmas sobre la seguridad turística en la ciudad.
Cartagena de Indias, – Lo que prometía ser un día de sol y mar en las paradisíacas playas de Tierra Bomba se convirtió en una pesadilla en altamar para una pareja de turistas mexicanos. Su experiencia, lejos de ser un relato de vacaciones soñadas, se transformó en una denuncia formal por presunta estafa, extorsión y cobros forzados que ha encendido las alarmas en el sector turístico de la ciudad.
Los hechos, según el relato de las víctimas a las autoridades, ocurrieron durante su regreso desde la isla. Tras haber pagado inicialmente $80.000 COP por el servicio de transporte en lancha, los turistas fueron sorprendidos por los prestadores del servicio, quienes los presionaron y amenazaron para exigirles un pago adicional exorbitante de $1.800.000 COP (aproximadamente 450 USD), argumentando cargos por el “uso de instalaciones” en Tierra Bomba.
La situación escaló hasta un punto crítico. La turista relató que, ante su negativa y confusión, uno de los sujetos le arrebató su tarjeta débito y procedió a realizar el cobro de manera forzosa, sin su consentimiento y bajo un ambiente de intimidación que les impidió cualquier tipo de reacción.
Al lograr desembarcar en Cartagena, la pareja, visiblemente afectada, buscó ayuda de manera inmediata. Se contactaron con la Policía Nacional, quienes acogieron la denuncia y confirmaron la veracidad inicial de los hechos reportados. Las autoridades se encuentran acompañando el caso y han iniciado las investigaciones correspondientes para identificar, ubicar y capturar a los responsables de este acto delictivo que atenta directamente contra la seguridad de los visitantes y la reputación de la ciudad.
Este incidente no es un caso aislado y refleja una problemática recurrente que preocupa a gremios, empresarios turísticos y a la propia Alcaldía. Hechos como este generan un daño inmenso a la imagen de Cartagena como destino seguro y confiable, especialmente en un momento donde el turismo internacional se consolida como pilar fundamental de la economía local.
La denuncia ha generado un fuerte rechazo en redes sociales y círculos turísticos, donde se han renewado los llamados a reforzar los controles y la vigilancia sobre los servicios turísticos informales, particularmente en las rutas hacia las islas cercanas. Se exigen operativos más contundentes y campañas de concientización para que los turistas utilicen servicios autorizados y denuncien cualquier irregularidad.
Mientras las investigaciones avanzan, el caso de esta pareja mexicana se convierte en un recordatorio urgente de los desafíos que enfrenta La Heroica para proteger su mayor patrimonio: la confianza de quienes la visitan.