La noticia de la muerte de dos artistas colombianos en México ha generado conmoción en ambos países. Se trata de Bayron Sánchez Salazar, conocido como B-King, y Jorge Luis Herrera Lemos, Regio Clown, cuyos cuerpos fueron hallados sin vida en el Estado de México después de ser reportados como desaparecidos el pasado 16 de septiembre en Polanco, Ciudad de México.
Bayron Sánchez, de 31 años y originario de Santander, se dedicaba a la música urbana como DJ desde 2016. Con una trayectoria principalmente en Medellín, había compartido escenarios en reconocidos clubes y colaborado con la DJ Marcela Reyes en el tema Destino. Su última aparición en redes sociales data del día de su desaparición, cuando salió rumbo al gimnasio.
Por su parte, Jorge Luis Herrera, de 35 años y natural del Valle del Cauca, residía en México desde hacía varios meses. Además de su faceta como clown, se desempeñaba como empresario, coach y asesor de imagen, con proyectos enfocados en el emprendimiento cultural.
El 16 de septiembre, ambos fueron reportados como desaparecidos en Polanco, una zona céntrica y turística de la capital mexicana. Inmediatamente, la Fiscalía de Ciudad de México activó protocolos de búsqueda, realizando entrevistas y revisando cámaras de seguridad. Las pesquisas llevaron a las autoridades a ampliar la investigación hacia el Estado de México, donde finalmente fueron localizados sin vida.
Hasta el momento, las causas de su muerte no han sido oficialmente reveladas. Las fiscalías de CDMX y del Estado de México, con apoyo de la Comisión de Búsqueda de Personas, mantienen abierta la investigación para esclarecer los hechos.
El caso ha conmovido a la comunidad colombiana radicada en México y a los círculos artísticos de ambos países, donde ambos eran figuras conocidas y apreciadas. Organizaciones de migrantes y colectivos artísticos han exigido justicia y celeridad en las investigaciones, destacando la vulnerabilidad que enfrentan los artistas extranjeros en contextos de movilidad internacional.
Mientras las autoridades profundizan en las circunstancias detrás de estos crímenes, familiares, amigos y seguidores de B-King y Regio Clown reclaman respuestas y recuerdan su legado como talentosos representantes de la cultura colombiana en el exterior.