Lo que para muchos podría parecer un simple medicamento de botiquín, inofensivo y de fácil acceso, se ha convertido en el centro de una peligrosa alerta sanitaria. La difusión de un reto viral en redes sociales que incentiva el consumo excesivo de acetaminofén tiene en vilo a las autoridades de salud y a los toxicólogos del país, quienes advierten que esta moda pasajera puede dejar consecuencias permanentes e, incluso, fatales.
El doctor Jorge Marín, reconocido toxicólogo clínico y presidente de la Asociación Colombiana de Toxicología, encendió las alarmas durante una entrevista en Mañanas Blu, al desmentir la falsa percepción de que por ser de venta libre, este fármaco es inofensivo. “El acetaminofén no es una vitamina, es un medicamento muy bueno, pero genera gran toxicidad si se usa de manera inadecuada”, sentenció.
El principal peligro del reto viral radica en que sus efectos no son inmediatos. Mientras los participantes buscan una “experiencia” o un reto extremo, internamente sus cuerpos pueden estar colapsando sin que ellos lo noten. El doctor Marín explicó que una persona puede estar completamente asintomática durante las primeras 24 horas posteriores a la sobredosis.
“El hígado se empieza a inflamar, hacen una hepatitis y finalmente pueden terminar en una falla hepática. Adicionalmente, al riñón le pasa lo mismo”, detalló el experto.
Pasado ese lapso de silencio, comienzan a aparecer síntomas como náuseas, vómito, mareo y dolor abdominal. Sin embargo, hay una señal de alarma que no se puede ignorar: la ictericia, esa coloración amarillenta en ojos y piel.
“Si alguien hizo este reto y se pone amarillo, hay que consultar inmediatamente porque está haciendo una hepatitis tóxica”, enfatizó Marín, dejando claro que en ese punto, el daño hepático ya está en curso y se requiere atención médica urgente.
Para los padres de familia y cuidadores, la tarea de identificar si un menor se ha sumado a esta peligrosa tendencia es compleja, pero no imposible. Dado que no existe un síntoma único, el toxicólogo recomienda estar atentos a cambios repentinos en el comportamiento.
“La sospecha grande: está extraño, tiene alteración neurológica, está con vómito constante”, señaló el especialista. Cualquier manifestación de somnolencia inusual, confusión, o malestar gastrointestinal severo debe ser motivo de consulta inmediata.
Aunque la Asociación Colombiana de Toxicología aún no ha confirmado casos derivados directamente del reto viral, la realidad del abuso de acetaminofén en el país es alarmante. El doctor Marín reveló un panorama crítico: “Esta semana solamente hemos tenido cuatro pacientes intoxicados gravemente con acetaminofén. En una paciente estamos mirando si realmente cumple criterios para llevar a trasplante”.
Esta declaración pone en perspectiva la gravedad del asunto: una intoxicación por acetaminofén no solo puede significar días de hospitalización, sino la posibilidad de necesitar un trasplante de hígado para sobrevivir, un procedimiento complejo, costoso y no siempre accesible a tiempo.
Frente a esta ola de desinformación, el especialista hizo un llamado a la conciencia y recordó las dosis máximas permitidas para evitar una tragedia:
- Adultos: No superar los 3 gramos al día (equivalente a máximo 6 tabletas de 500 mg). No ingerir más de 1 gramo cada 8 horas.
- Niños: La dosis debe ser estrictamente calculada según su peso, siguiendo las indicaciones médicas o del inserto del producto.
El mensaje final de las autoridades es claro: el acetaminofén no es un juego, ni un caramelo, ni mucho menos una vitamina. Es un medicamento poderoso que debe ser tratado con el respeto que merece, y cuyo uso irresponsable, impulsado por modas virales, puede convertirse en la última publicación de quien lo intente.